Brownsville bajo la influencia
Nota del editor: Esta es la segunda parte de una serie de dos partes respaldada por el Pulitzer Center y la Beca de Periodismo de Investigación de la Ida B. Wells Society. Vea la primera parte aquí. (Read in English here).
En una tarde templada y nublada de finales de marzo de 2025, una multitud se congregó a las afueras del anfiteatro del Texas Southmost College, en el centro de Brownsville. Consigo traían pancartas, muchas de ellas dirigidas al alcalde de la ciudad, John Cowen, quien se encontraba en el interior pronunciando su discurso anual sobre el “Estado de la Ciudad.”
“Brownsville se encuentra en el umbral de su futuro,” dijo Cowen a los asistentes. El alcalde —quien también ejerce como presidente de la empresa familiar de logística internacional, con sede en la misma ciudad fronteriza que ahora dirige— describió diversas industrias que ya operan, o que pronto lo harán, en la zona. Varias corporaciones destacadas patrocinaron el evento, entre ellas NextDecade, con sede en Houston, la empresa detrás del proyecto colosal de exportación de gas Rio Grande LNG.
La frase “el umbral del futuro” se hizo eco del sentimiento de “Nueva Ciudad Espacial,” promovido inicialmente por la administración municipal anterior e inspirado por el sitio cercano de lanzamiento de SpaceX, propiedad de Elon Musk. Esta idea de fomento y promoción se ha plasmado en el eslogan recientemente ampliado de Brownsville: “En la frontera, junto al mar y más allá.” Sin embargo, en el exterior, entre los manifestantes, la expansión de la industria local —especialmente en el ámbito de las exportaciones de gas natural licuado (GNL)— no se percibía como un motor económico, sino como una amenaza existencial.
“Brownsville no puede seguir vendiéndonos a estas empresas contaminantes y tóxicas,” afirmó Josette Cruz Hinojosa, organizadora de la Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas y excandidata a la Junta de Comisionados del Puerto de Brownsville. “La ciudad nos ha seguido fallando y nos está poniendo en peligro de manera directa; está poniendo en peligro a nuestros hijos y su futuro.”

Los funcionarios electos de la ciudad y del condado de Cameron circundante han integrado a Rio Grande LNG —instalación actualmente en construcción a 12 millas al este de Brownsville y que se prevé sea una de las dos más grandes de su tipo en el país por volumen de exportación—como pieza central de un esfuerzo regional destinado a transformar el Valle del Río Grande —una zona de aproximadamente 1,4 millones de habitantes, en su mayoría latinos, situada en el extremo sur de Texas—en un centro corporativo internacional. Los funcionarios radicados en Brownsville —ciudad de 192.000 habitantes y con una tasa de pobreza del 25%— han promovido esta planta de exportación como una importante fuente de empleo y de actividad económica relacionada. NextDecade se ha comprometido a generar al menos 5.000 puestos de trabajo en la fase de construcción y 437 empleos permanentes. A cambio de ello, el condado de Cameron otorgó a la empresa una exención fiscal de 373 millones de dólares con una vigencia de 10 años (cifra que equivale a cerca de 1.5 veces el presupuesto anual del condado).
Mientras tanto, los funcionarios más cercanos al emplazamiento del proyecto —situado en la zona ambientalmente sensible de Laguna Madre, hogar de comunidades mucho más pequeñas como Port Isabel, Laguna Heights, Laguna Vista, Long Island Village y South Padre Island— se han opuesto a la instalación a lo largo de la última década. Los gobiernos locales, la corporación de desarrollo económico de Port Isabel e incluso la empresa local de servicios de agua firmaron resoluciones oponiéndose a los proyectos de GNL, a medida que las empresas comenzaban a suscribir contratos de arrendamiento a lo largo del Canal de Navegación de Brownsville. El único distrito escolar de la zona rechazó las solicitudes de exenciones fiscales para las instalaciones de gas.
Tal como informó el Texas Observer en la primera parte de esta serie, la zona de Laguna Madre —que actualmente depende del turismo y la pesca— tiene motivos de preocupación. Líderes políticos y empresariales de otras zonas a lo largo de la costa del Golfo de Texas y hasta en Luisiana se han desvivido por atraer proyectos de gas natural licuado (GNL); en los años transcurridos desde entonces, han sido testigos de explosiones, contaminación atmosférica, una drástica reducción de los ingresos de la actividad camaronera y la transformación de barrios y espacios naturales. Como expresó una residente de toda la vida de la costa de Luisiana: su pueblo natal “nunca volverá a ser el mismo” y, dirigiéndose a los habitantes de la zona de Laguna Madre, añadió: “El pueblo de ustedes tampoco volverá a ser el mismo.”
Sin embargo, los funcionarios del área de Brownsville han ignorado estos riesgos, así como la oposición hiperlocal. Ahora, correos electrónicos y documentos obtenidos por el *Observer* revelan cómo esta postura pudo haber sido influenciada por una extensa labor de cabildeo —que se prolongó durante años— por parte de NextDecade; el condado de Cameron y la ciudad mantuvieron un contacto regular con la empresa mientras esta sorteaba diversos contratiempos legales. Los registros también muestran que NextDecade y estas entidades gubernamentales ya mantienen varias alianzas público-privadas en los ámbitos de servicios de emergencia y relaciones comunitarias, las cuales trascienden la exención fiscal que el condado otorgó a la empresa en 2017.
“Si tuviera que decirlo de manera concisa: son un montón de mamones,” afirmó Jared Hockema, administrador municipal de Port Isabel y político demócrata local, tras revisar los hallazgos del Observer que revelaban los contactos entre funcionarios de Brownsville y del condado de Cameron con NextDecade. “Eso es exactamente lo que son al hacer algo así: vender a sus propios vecinos.”
En 2022, el entonces jefe de cabildeo de NextDecade, David Keane, se dirigió por correo electrónico a la administradora de la ciudad de Brownsville, Helen Ramirez, para invitarla a unirse al Consejo Asesor Comunitario (CAB) de la empresa. Este consejo asesor mantendría “comunicaciones bidireccionales entre la comunidad —o las comunidades— y el proyecto Rio Grande LNG,” escribió.
Ramírez se incorporó como miembro permanente del grupo, el cual está compuesto casi en su totalidad por personas que apoyan públicamente a Rio Grande LNG, incluyendo a los funcionarios electos y administradores de mayor rango del condado, de la ciudad de Los Fresnos, del Puerto de Brownsville y de la ciudad de Brownsville, junto con varios ejecutivos de NextDecade. Las invitaciones por correo electrónico para las reuniones de la junta revelan la presencia de miembros adicionales, entre ellos personal de la Cámara de Comercio de Brownsville, de SpaceX y de otras entidades.
NextDecade afirmó haber creado el CAB para que la empresa “tomara conocimiento de cualquier inquietud de la comunidad y la abordara.” Sin embargo, el grupo también desempeñó un papel fundamental en la estrategia de NextDecade de utilizar a los funcionarios electos como herramienta de presión cuando Rio Grande LNG se enfrentó a la oposición.
En 2023, como parte de una batalla legal prolongada en torno a la planta, todos los miembros permanentes de la junta —a excepción de uno, el jefe de policía de Port Isabel, Robert Lopez— enviaron una carta a la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) señalando que el organismo regulador estaba tardando demasiado en volver a aprobar el proyecto Rio Grande LNG tras haber sufrido un revés. La FERC se encontraba analizando por segunda vez los posibles impactos de la planta en materia de justicia ambiental, a raíz de una demanda presentada por Port Isabel. Estas cartas fueron redactadas por terceros a instancias de NextDecade, tal como informó previamente DeSmog.
Antes de enviar esas cartas—tal como se desprende de correos electrónicos e invitaciones de calendario—Keane se reunió reiteradamente con funcionarios del condado de Cameron, quienes figuraban entre los remitentes. Unos meses más tarde, NextDecade obtuvo el respaldo financiero suficiente para iniciar la construcción de la planta Rio Grande LNG, hito que celebró con una “recepción para las partes interesadas” en Brownsville en agosto de 2023.
“Ha escrito cartas en nuestro nombre. Nos ha brindado su apoyo cuando lo hemos necesitado,” dijo Keane sobre el juez del condado Eddie Treviño, antes de presentarlo para que interviniera en el evento. “Probablemente se arrepienta de haberme dado su número de teléfono celular.” NextDecade inició las obras en la planta de GNL más tarde ese mismo año.
En mayo de 2024, Keane solicitó al CAB que asistiera a una reunión de la Corte de Comisionados para respaldar las enmiendas a la exención fiscal de NextDecade. Ese mismo agosto, la empresa instó a algunos miembros del CAB a “solidarizarse con RGLNG” después de que el proyecto perdiera su autorización de la FERC, a consecuencia de una demanda presentada por residentes de Port Isabel, la Tribu Carrizo/Comecrudo de Texas, la ciudad de Port Isabel y el Sierra Club. NextDecade redactó o editó testimonios, artículos de opinión y guiones de video para estos funcionarios electos, los cuales fueron publicados en el sitio web de la empresa y en medios de comunicación locales.
Ese mismo mes, y entrado septiembre, el equipo legal de NextDecade asesoró al abogado de la ciudad de Brownsville, Guillermo Treviño, en la presentación de un escrito amicus curiae como parte de la apelación de la empresa, según revelan varios correos electrónicos. Los asesores legales de NextDecade sugirieron argumentos, proporcionaron una plantilla para el escrito e indicaron la forma correcta de presentarlo. “Será interesante ver qué respuesta elaboran los peticionarios,” escribió Treviño a Keane.
“Gracias por su continuo apoyo,” escribió Matt Schatzman, CEO de NextDecade, en una nota dirigida a Cowen después de que la ciudad presentara su escrito de amicus curiae. “¡Superaremos esto y perseveraremos!”
En un correo electrónico al Observer en abril, Treviño dijo que “Los asesores legales de NextDecade no participaron en la redacción” del escrito y que “La mayor parte del mismo fue redactada por mí” con aportaciones de otras no vinculadas a NextDecade.
Los correos electrónicos revelan que los funcionarios de Brownsville y del condado de Cameron continuaron reuniéndose con frecuencia con representantes de NextDecade; estos últimos agradecieron reiteradamente a los primeros por sus cartas y su apoyo público. Esto incluyó la colaboración de NextDecade con el condado de Cameron en la redacción de un comunicado de prensa en el que se anunciaba que el proyecto Rio Grande LNG había recibido un premio estatal de desarrollo económico. Asimismo, las anotaciones en los calendarios indican que, en noviembre de 2024, NextDecade organizó almuerzos y cenas con funcionarios de Brownsville y del condado de Cameron, así como con representantes de la entidad financiera japonesa Mitsubishi UFJ Financial Group, la cual ejerce como asesor financiero de Rio Grande LNG.

En febrero de 2025, el Tribunal de Comisionados del Condado de Cameron invitó a un concejal, Joe Ricco, y al alcalde, Patrick McNulty —ambos de South Padre Island, una de las localidades del área de Laguna Madre que se ha opuesto al GNL— a hablar sobre la ampliación del centro de convenciones de su ciudad. El orden del día de la reunión de los comisionados incluía específicamente un punto en sesión ejecutiva para “consultar con el asesor legal del Tribunal de Comisionados en relación con posibles cuestiones jurídicas concernientes al centro de convenciones de South Padre.”
Durante la sesión ejecutiva, Ricco relató al Observer que el comisionado del condado de Cameron, David Garza, preguntó a los funcionarios de Padre Island si firmarían una “carta de apoyo” a favor de Rio Grande LNG en caso de que el condado respaldara la ampliación del centro de convenciones. Los funcionarios electos de la Isla respondieron que no lo harían.
Al ser consultado al respecto, Garza no confirmó ni desmintió haber solicitado a los funcionarios que apoyaran el proyecto de GNL; no obstante, afirmó que una carta de apoyo por parte de South Padre Island —en el periodo en que, según Ricco, tuvo lugar este intercambio— “no habría alterado el resultado, dado que el proyecto de GNL ya se encontraba establecido en el condado.” Cuando se le preguntó nuevamente si había consultado a los funcionarios sobre su disposición a apoyar el proyecto de GNL, Garza no ofreció respuesta. Ricco reiteró que dicho intercambio sí tuvo lugar, al momento en que el Observer le mostró la respuesta del comisionado.
La agenda y las actas de la reunión del 11 de febrero de 2025 no hacían referencia alguna a la discusión del proyecto de GNL con los funcionarios municipales. “A primera vista —y suponiendo que el relato del concejal sea correcto, esto plantea serios interrogantes sobre si la discusión celebrada en sesión ejecutiva excedió los límites permitidos por la Ley de Reuniones Abiertas,” afirmó Jim Hemphill, abogado de Austin que forma parte del comité ejecutivo de la Freedom of Information Foundation of Texas y que, por separado, asesora al Observer en cuestiones de difamación.
En noviembre de 2025, Ramírez, Cowen y varios funcionarios de la ciudad y de la Cámara de Comercio de Brownsville realizaron un viaje de cabildeo a Washington, D.C. El grupo —que incluía a altos ejecutivos de NextDecade y de Bechtel, la empresa encargada de la construcción de la planta de GNL— se reunió con los senadores Ted Cruz y John Cornyn, así como con el congresista del Valle Vicente González; todos ellos son partidarios del proyecto Rio Grande LNG. Tanto el viaje como una cena privada fueron patrocinados, en parte, por NextDecade. La Cámara—que designó a NextDecade como su “Miembro del Año” en 2025— declinó revelar la suma que NextDecade desembolsó para dicho viaje cuando el Observer le solicitó la información.
Al igual que otras empresas de GNL a lo largo de la costa, NextDecade está estableciendo una presencia omnipresente a nivel local, patrocinando eventos en las zonas de Laguna Madre y Brownsville, incluidos torneos de pesca, jornadas de limpieza de playas y el concurso anual de cocina de camarones de Port Isabel. Asimismo, NextDecade organiza ahora con regularidad “demostraciones sobre el GNL” en las escuelas de la zona, incluido el Distrito Escolar Independiente (ISD) de Point Isabel, el mismo distrito que rechazó la solicitud de exención fiscal de la empresa.
A medida que se expandían las plantas de GNL en otras comunidades del Golfo, también lo hacía su poder político y cultural entre los funcionarios electos, las cámaras de comercio locales y los equipos de respuesta a emergencias. NextDecade no es la excepción: la empresa acordó financiar el salario de un subjefe de bomberos del condado de Cameron durante cuatro años. También entregó a la ciudad de Brownsville cerca de 1.2 millones de dólares para cubrir el costo de un camión de bomberos que la ciudad adquirió en 2024. Según un plan de reparto de costos obtenido mediante una solicitud de registros públicos, NextDecade también pagará la capacitación de algunos de los bomberos de Brownsville para que puedan responder a emergencias en las instalaciones de Rio Grande LNG. Además, según estipula el plan, la empresa pagará por cualquier servicio municipal de bomberos y emergencias que reciba la planta una vez que esta entre en funcionamiento.
Cowen y Ramírez—este último, quien renunció a su cargo en la ciudad en diciembre de 2025—declinaron hacer comentarios para este reportaje.
Al reunirse con funcionarios locales, los representantes de NextDecade restaron importancia a los efectos negativos que Rio Grande LNG tendría en el área circundante, afirmando que la empresa mitigaría cualquier problema que surgiera, según funcionarios familiarizados con dichas conversaciones. Esto incluía la supuesta captura de carbono, consistente en eliminar el carbono durante el proceso de licuefacción e inyectarlo en un pozo para evitar que llegara a la atmósfera. NextDecade aseguró que este método eliminaría hasta el 90 por ciento de las emisiones anuales de carbono derivadas de las operaciones de Rio Grande LNG.
Esta tecnología contribuiría a convertir la planta en el “proyecto de GNL más ecológico del mundo,” tal como ha pregonado la empresa. Sin embargo, en 2024 —un año después de iniciada la construcción de la planta—NextDecade retiró su solicitud ante la FERC para incorporar la captura de carbono, alegando que dicha tecnología no estaba “suficientemente desarrollada.” La corporación sigue afirmando que Rio Grande LNG suministrará energía “baja en carbono,” pero aún no ha especificado de qué manera lo hará ni ha solicitado el permiso estatal pertinente.
En su más reciente evaluación ambiental del proyecto Rio Grande LNG, la FERC señaló que NextDecade estaba considerando un sitio de almacenamiento de carbono en el condado de Kleberg, a unas dos horas y media de Port Isabel. La presentación más reciente de la empresa ante los inversores indicaba que está «explorando un posible proyecto [de captura y almacenamiento de carbono]», pero no hacía ninguna otra mención sobre su desarrollo.
Con planes de expandirse más allá de su tamaño proyectado inicialmente y sin un sistema de captura de carbono implementado, las emisiones de gases de efecto invernadero de Rio Grande LNG serían aún mayores que las que la FERC analizó por primera vez en 2019. E incluso si Rio Grande LNG eliminara parte del carbono, solo eliminaría las emisiones provenientes de una etapa del proceso de licuefacción; no eliminaría otros contaminantes ni reduciría la cantidad de carbono que se fuga durante el transporte y que se libera durante la combustión del combustible.
Los correos electrónicos revelan que, en agosto de 2024, representantes de NextDecade comunicaron a funcionarios del condado de Cameron y de Brownsville que la empresa había retirado el sistema de captura de carbono del proyecto Rio Grande LNG; sin embargo, ningún funcionario respondió directamente. El juez del condado, Treviño, declaró al Observer el pasado mes de junio que esperaba con interés que dicho sistema formara parte del proyecto y confiaba en que este fuera reincorporado.
La primera fase de construcción de la instalación continúa en curso. Si Rio Grande LNG amplía sus instalaciones hasta alcanzar los 10 “trenes”—término con el que se designa a las máquinas que enfrían y licúan el gas, tal como ha indicado ahora NextDecade, la planta exportará 60 millones de toneladas de gas al año, enviando potencialmente más de una docena de buques por semana a través del paso Brazos Santiago—donde el canal confluye con el Golfo—, lo que generaría horas de retraso para otras embarcaciones.
La expansión de Rio Grande LNG, más allá de sus planes iniciales, fue mencionada específicamente por la ciudad de Port Isabel cuando, en diciembre, volvió a demandar a la FERC ante el Tribunal del Circuito de D.C. —el mismo tribunal federal que, a principios del año pasado, había anulado la autorización otorgada a Rio Grande LNG por dicho organismo regulador—. La demanda se presentó después de que la FERC aprobara el proyecto por tercera vez, en septiembre, poco después de que la empresa completara una declaración complementaria de impacto ambiental ordenada por el tribunal.
La ciudad, la Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas, el Sierra Club y Earthjustice señalaron en la demanda de diciembre que la FERC había vuelto a fallar en la medición precisa de los impactos de contaminación atmosférica generados por Rio Grande LNG, y que tampoco había incorporado los planes de expansión del proyecto en su análisis. Nathan Matthews, abogado sénior de Earthjustice y letrado principal de la demanda, afirmó que el tribunal podría tardar hasta un año en emitir un fallo.
La FERC señaló en su análisis de 2019 que el tráfico marítimo —tal como se proyectaba entonces— tendría impactos “permanentes y moderados” en las industrias pesqueras locales que utilizan el paso Brazos Santiago, incluidos los camaroneros, quienes ya luchan por mantenerse a flote.
“De por sí ya nos encontramos en una situación delicada, y cualquier pequeña cosa que agite ese equilibrio no hace más que empeorar las cosas”, declaró al Observer E.J. Cuevas, quien dirige la empresa camaronera Cuevas Trawlers en Port Isabel. Los camaroneros y otras embarcaciones ya deben coordinarse con las dragas que están profundizando el canal para dar cabida a los buques cisterna de GNL; un anticipo de lo que está por venir si esos navíos colosales comienzan a transitar por la zona de manera habitual.
Independientemente de si Rio Grande LNG llega a operar 10 trenes, constituirá una operación masiva que requerirá una respuesta de emergencia de igual magnitud en caso de que ocurra un accidente. Algunas ciudades del área de Laguna Madre no están satisfechas con la forma en que la empresa respondería ante un desastre, si este llegara a suceder. Hablando bajo condición de anonimato para tratar material confidencial, tres funcionarios locales declararon al *Observer* que los planes son inadecuados y que, incluso contando con capacitación en incendios industriales, los departamentos de bomberos locales carecen del equipamiento necesario para hacer frente a un desastre similar a la explosión de GNL ocurrida en 2022 más al norte, en Freeport, o a uno aún peor.
“Incluso si el Departamento de Bomberos de Brownsville acude a la zona, necesitarán la intervención de múltiples agencias,” comentó al Observer un funcionario local de servicios de emergencia que ocupa un cargo no electo. “Pueden enviar hasta el último maldito camión que tengan. No será suficiente.”
Se vislumbró lo que podría suceder después de que la nave Starship de SpaceX —que se lanza a 6 millas en línea recta del emplazamiento del proyecto de GNL— explotara en plena noche el pasado mes de julio. El Departamento de Bomberos de Brownsville se abstuvo de acudir a sofocar el incendio mientras las llamadas al 911 saturaban la línea de despacho. Nadie resultó herido; sin embargo, la explosión desbordó los servicios de emergencia de la ciudad durante horas.
Ya se han producido incendios en los generadores dentro del recinto de Rio Grande LNG, así como accidentes automovilísticos en sus inmediaciones; datos del TxDOT —solicitados por el *Observer*— revelan que estos últimos se han duplicado en la zona desde 2023, año en que comenzó la construcción. Asimismo, los informes de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) indican que se han registrado al menos dos accidentes laborales graves en dichas instalaciones.
Los análisis más recientes de la FERC sobre la planta Rio Grande LNG afirman que el riesgo de explosiones u otros desastres es «extremadamente bajo» debido a las medidas de mitigación que exige, las cuales incluyen planes de contención de derrames y de cierre de emergencia.
Mientras tanto, los residentes de la zona de Laguna Madre han recibido una porción relativamente ínfima de los empleos creados hasta la fecha por la planta. La empresa ha declarado en correos electrónicos dirigidos a funcionarios electos que el 70 por ciento de los empleados de construcción del proyecto son “locales,” término que define como personas provenientes de códigos postales situados en un radio de 100 millas de las instalaciones; un radio lo suficientemente amplio como para abarcar el área metropolitana de McAllen, mucho más poblada, ubicada en el vecino condado de Hidalgo. Según indican informes internos y correos electrónicos, entre mediados de 2023 y mediados de 2025, NextDecade mantuvo un promedio de alrededor de 1,400 empleos equivalentes a tiempo completo en Rio Grande LNG, de los cuales unos 50 correspondían a residentes de Port Isabel. Brownsville, junto con Mission y Edinburg, —dos ciudades del área metropolitana de McAllen— sumaba en conjunto cerca de 790 empleados. En los documentos revisados por el Observer no figuraba ningún recuento actualizado de empleados ni un desglose de sus lugares de procedencia.
NextDecade no respondió a las reiteradas consultas sobre las cifras actuales de empleo local en las instalaciones. La Comisión de la Fuerza Laboral de Texas (Texas Workforce Commission) denegó las solicitudes relacionadas con los registros de empleo de la empresa.
Al menos seis de cada 10 personas que viven en el área de Laguna Madre trabajan en los barcos pesqueros o en las tiendas, restaurantes, hoteles y puestos de venta de carnada que tanto los lugareños como los turistas frecuentan durante todo el año, según datos del Censo. Estas industrias, de una forma u otra, dependen de las playas y bahías que las rodean, así como de los humedales interconectados y de la vegetación de matorral que se extiende más allá. Aunque la FERC afirma que no habrá impactos “significativos” en estas industrias, muchos residentes no se lo creen. Tampoco creen que los funcionarios del área de Brownsville apoyarían con tanto entusiasmo el GNL si la planta estuviera más cerca de ellos.
Mary Angela Branch, residente de Port Isabel y miembro de SaveRGV, una organización que se opone a SpaceX y al GNL en el sur de Texas, es una de las escépticas.
“Ellos no lo ven. No lo huelen. No tienen que conducir hacia ello al regresar a casa,” declaró Branch al Observer. “Tal vez si vinieran a la isla [de South Padre] y tuvieran que esperar un poco porque estuviera entrando el buque cisterna, o si se quedaran atrapados en el tráfico en la [carretera] 48…Pero eso no importó. Ni siquiera pensaron en ello. Y eso resulta tan insignificante en comparación con la forma en que nosotros nos vemos afectados por ello.”
Bechtel ya ha despejado cerca de mil acres de dunas de arcilla de importancia ecológica crítica, conocidas como lomas, junto con cualquier artefacto arqueológico que pudiera yacer bajo ellas, además de matorrales espinosos y otra flora nativa; todo ello ha sido reemplazado por grúas, tanques de almacenamiento y los trenes que se encargarán de licuar el gas. NextDecade ha establecido un área de conservación en Brownsville para, supuestamente, compensar este impacto; sin embargo, al igual que ocurre con la destrucción de un bosque primario, la eliminación de los humedales es irreversible. Si la planta llegara a dejar de operar, harían falta décadas para que la zona recuperara un estado similar al que tenía antes de la construcción.
Justo al otro lado de la carretera, frente al emplazamiento de Rio Grande LNG, se encuentra la Unidad Bahia Grande del Refugio Nacional de Vida Silvestre Laguna Atascosa: un recordatorio tangible del aspecto que tenía el terreno antes de la llegada de la planta e, incluso, antes de la construcción de la Carretera 48. En 2005, un proyecto interinstitucional, en el que participó el Condado de Cameron, desvió el flujo de agua desde el Canal de Navegación de Brownsville para comenzar a llenar las cuencas mareales vacías del refugio, lo que marcó un hito al convertirse en uno de los proyectos de restauración de estuarios más grandes en los Estados Unidos. Un año más tarde, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EE. UU. otorgó un Premio Nacional de Conservación a la Junta de Comisionados del Condado de Cameron en reconocimiento a su labor.
Sin embargo, una Junta de Comisionados del condado que priorice el medio ambiente pertenece a una época pasada. Hockema, el administrador de la ciudad de Port Isabel, señaló que los anteriores líderes del condado rechazaron proyectos que resultaban perjudiciales para el entorno, tales como un vertedero en Los Fresnos y la perforación petrolera en la playa de Boca Chica (donde ahora se alza imponente SpaceX).
“El condado de Cameron fue precisamente la entidad que encabezó el proyecto para restaurar los humedales de Bahía Grande. Esa es la ironía de todo esto,” comentó Hockema al Observer. “Y, sin embargo, ahora lo están destruyendo. Es una locura.”
Hockema calificó de miope el enfoque del condado en la atracción de nuevas industrias, y afirmó que el desarrollo económico no debería tener prioridad sobre la seguridad pública, la calidad de vida o el medio ambiente.

Por su parte, el Juez del Condado, Treviño, concibe de manera diferente su responsabilidad como el funcionario electo de mayor rango en la administración condal. “Como condado —y en nuestra calidad de mayor gobierno local, consideramos que nuestro objetivo consiste en colaborar con diversas entidades, tanto pequeñas como grandes, para ayudarlas a concretar y alcanzar sus metas,” declaró Treviño al Observer.
Al preguntársele sobre la oposición de Port Isabel al proyecto, respondió que la ciudad sería la principal beneficiaria de Rio Grande LNG, dado que los empleados se alojarían, comerían y gastarían su dinero en el pueblo. Hockema se mostró parcialmente en desacuerdo, señalando que, si bien Port Isabel sí obtiene cierto movimiento comercial gracias a que los trabajadores realizan sus compras y consumen en la localidad, la mayoría de los empleados que trabajan en Rio Grande LNG no residen en la zona.
Treviño afirmó que el proyecto representaba una apuesta por parte del condado para atraer más empleos a la región y mitigar su índice de pobreza, y que, en este proceso, NextDecade debía actuar como un “buen vecino.” Asimismo, expresó que no creía que Rio Grande LNG resultara tan ambientalmente destructivo como vaticinan los “detractores.”
“Debemos preocuparnos por el mañana,” declaró Treviño. “Si uno no se levanta y se atreve a batear, nunca logrará conectar un hit.”
Y continuó: “No obstante, las inquietudes son válidas y deben mantenerse siempre muy presentes, a fin de garantizar que estas industrias, tanto las pequeñas como las grandes, no generen un impacto negativo y permanente en nuestro entorno local.”
Un análisis de octubre de 2025 sobre datos públicos de emisiones, realizado por el Environmental Integrity Project, reveló que todas las instalaciones de GNL operativas en todo el país han incumplido sus límites de contaminación. Cinco instalaciones han violado la Ley de Agua Limpia (Clean Water Act), incluida Corpus Christi LNG, la cual se encuentra a unas tres horas de la zona de Laguna Madre y es, a día de hoy, la instalación operativa de exportación de gas más cercana.
Según la FERC, incluso contando con solo seis trenes, cuatro menos de los que NextDecade tiene previsto desarrollar, Rio Grande LNG emitiría anualmente cerca de 6.5 millones de toneladas de gases de efecto invernadero y decenas de miles de libras de contaminantes atmosféricos. Esto equivale a las mismas emisiones de gases de efecto invernadero que generaría el funcionamiento de unas dos centrales eléctricas de carbón, según la calculadora de gases de efecto invernadero de la Agencia de Protección Ambiental.
Treviño afirmó confiar en que NextDecade cuenta con las tecnologías y salvaguardas más modernas para prevenir accidentes como la explosión ocurrida en Freeport LNG en 2022; no obstante, añadió que el condado vigilará de cerca a la empresa.
Treviño afirmó confiar en que NextDecade cuenta con las tecnologías y salvaguardas más modernas para prevenir accidentes como la explosión ocurrida en Freeport LNG en 2022, aunque añadió que el condado vigilará de cerca a la empresa.
«Las cosas siempre pueden cambiar, pero creo que, tanto a corto como a largo plazo, esto resultará ser algo netamente positivo. Eso es por lo que rezo».
NextDecade prevé comenzar la producción de GNL en la planta en 2027.
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